Luis Ángel Piedra García.
1- A pesar del pesimismo de Marcuse en la obra de El hombre unidimensional y la reducción del proletariado a la impotencia en cuanto a su capacidad de revolución; ¿Este pesimismo no es más bien una forma de aproximación al fenómeno no para rendirse sino para hacer fuerza contra la situación de una manera más impactante, al estilo de la literatura profética escatológia?
2- Para Habermas la modernidad puede caracterizarse por la separación de la razón en tres esferas autónomas: ciencia, moralidad y arte. Estas esferas desplazaron las visiones unificadas de la religión y de la metafísica. ¿Esta visión de los procesos sociales podría aplicarse a la historia de América Latina?
3- La búsqueda de nuevas racionalidades salvíficas que nos liberen de la neurosis de la modernidad o postmodernidad siguen apuntando a esfuerzos desencarnados, estructurales, apelando a visiones elitistas de sujeto, pero un sujeto que aún le falta carne, piel y emociones; ¿Hay dentro de las dos escuelas vistas hasta el momento en el curso, alguna propuesta que apele al valor de las emociones, a la animalidad no negativa de lo homos sapiens como elemento necesario para repensar la cultura y la sociedad?
